¿Te suena eso de tener una planta que atrae la buena energía? Pues el árbol de jade (sí, ese con hojitas gorditas y brillantes) es uno de los clásicos de las casas por algo más que su belleza. También se le conoce como planta de la suerte, y no solo por su fama en el Feng Shui: es fácil de cuidar, muy decorativa y perfecta para interiores.
En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber para cuidar tu árbol de jade como un profesional, sin agobios. Además, te damos consejos útiles (y poco conocidos) y te recomendamos macetas originales para esta suculenta tan especial.
¿Cómo es el árbol de jade?
El árbol de jade, o Crassula ovata, es una planta suculenta originaria del sur de África. Tiene un aspecto arbustivo y compacto, con troncos gruesos, hojas carnosas de color verde jade (a veces con bordes rojizos) y, si tienes suerte, flores blancas o rosadas en invierno.

También existe la Crassula ovata variegata, una versión con hojas jaspeadas en blanco y verde, aún más llamativa.
Tamaño: Puede alcanzar hasta 1 metro en maceta.
Crecimiento: Lento, pero muy duradero.
Estilo: Ideal para decoración minimalista, estilo zen o boho.
Cuidados del árbol de jade
Luz
Le encanta el sol, pero sin pasarse.
- Lo ideal: Mucha luz indirecta brillante.
- También tolera algo de sol directo (sobre todo si está aclimatado). Aunque te recomendamos que no sea en verano si vives en zona mediterránea.
- Si no recibe suficiente luz, sus hojas pierden color y se alarga en exceso.
¿Dónde colocarla? Junto a una ventana luminosa, en un salón soleado o en un despacho con buena entrada de luz.
Riego
Regar menos es mejor. Como buena suculenta, prefiere quedarse corta de agua que pasarse.
- En primavera-verano: cada 10-15 días.
- En invierno: 1 vez al mes o incluso menos.
- Siempre deja secar el sustrato entre riegos.
- Usa el riego por inmersión para asegurarte de no encharcar el sustrato.
Consejo Macetitas: si las hojas se arrugan, es que necesita agua. Si están blandas o se caen, ¡te estás pasando! Recuerda que suele ser mejor la primera opción, pues es más fácil de solventar.
Cómo y cuándo podar el Árbol de Jade
Si quieres que tu planta mantenga esa forma compacta de «pequeño árbol» y el tronco engorde, la poda es esencial. No tengas miedo a cortar; el Jade es muy agradecido y rebrota con fuerza.
- ¿Cuándo? La mejor época es en primavera o verano, cuando la planta está activa.
- ¿Cómo? Usa tijeras limpias y desinfectadas. Corta las ramas que crezcan desordenadas, demasiado largas o hacia abajo. Haz el corte siempre justo por encima de uno de los anillos (nudos) del tallo. De ese corte saldrán dos nuevos brotes, haciendo la copa más frondosa.

Tip útil: guarda esquejes de las podas, enraízan muy fácilmente. ¡Regalos verdes para tus amigos!
Tutor y trasplante
Tutor
Si tu árbol de jade se hace muy alto o empieza a inclinarse, puedes ponerle un pequeño tutor decorativo.
No es obligatorio, pero ayuda a mantenerlo recto mientras madura su tronco.
Trasplante
- Cada 2-3 años es suficiente.
- Usa sustrato para cactus o suculentas, bien drenado.
- Evita moverlo demasiado: no le gusta el trasiego constante.
¿El árbol de jade es de interior o exterior?
Esta es la duda más frecuente. Aunque en su hábitat natural crece al aire libre, el Árbol de Jade (Crassula Ovata) funciona maravillosamente como planta de interior gracias a su gran resistencia.
Lo ideal es colocarlo dentro de casa, cerca de una ventana donde reciba mucha luz natural (indispensable para que no pierda hojas). Si quieres sacarlo al exterior en verano, puedes hacerlo, pero vigila dos cosas: aclimátalo poco a poco para que el sol directo no queme sus hojas carnosas y, sobre todo, mételo en casa en cuanto las temperaturas bajen de los 10ºC, ya que no tolera las heladas.
Beneficios del árbol de jade
Además de bonito y fácil de cuidar, el jade tiene algunos puntos extra:
- Purifica el aire (en pequeña medida, como muchas suculentas).
- Aporta sensación de calma y equilibrio visual.
- Se cree que atrae la buena suerte y el dinero, especialmente si lo colocas en la entrada o zona sureste de tu casa (según el Feng Shui).
- Perfecto como regalo con significado.
¿Quieres que tu árbol de jade luzca de verdad?
No es solo la planta: la maceta hace mucho. En macetitas tenemos macetas de colores, con diseño moderno y tamaño perfecto para suculentas como el árbol de jade.
👉 Échales un vistazo y elige la que más va contigo:
Problemas comunes (y cómo resolverlos)
- Hojas blandas o caídas → exceso de riego.
- Manchas negras o blandas → pudrición por hongos.
- Hojas arrugadas → necesita agua.
- Tallo largo y sin hojas → falta de luz.
Consejo final: si tu jade está en una maceta sin drenaje, ¡cámbiala ya! Eso acorta su vida drásticamente.
Recapitulando
El árbol de jade es:
- Ideal para principiantes.
- Muy resistente y longevo.
- Bonito, decorativo y con “buen rollo”.
- Agradecido si lo colocas en un sitio con buena luz.
- Casi inmortal si no lo riegas en exceso.
