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Errores más comunes al regar plantas de interior y cómo evitarlos

¿Te suena esto? Te compras una planta preciosa, la cuidas con la mejor intención y decides que no le va a faltar de nada. Y ahí empieza el problema: el exceso de agua es la causa nº 1 de muerte vegetal en nuestros hogares.

En macetitas lo vemos a diario: plantas que no mueren de sed, sino ahogadas. Porque sí, regar parece fácil, pero tiene su técnica. Hoy vamos a repasar los fallos que casi todos cometemos y, lo más importante, cómo solucionarlos para que tus plantas sigan creciendo sanas.

1. Regar «cuando toca» (el mito del calendario)

El error clásico: «Los domingos toca regar». ¡Error! ❌ Tu planta no entiende de calendarios. Sus necesidades cambian si hace sol, si está nublado, si has puesto la calefacción o si hay más humedad en el ambiente.

La solución: Olvídate de los días fijos. Antes de echar agua, toca la tierra. Introduce un dedo unos 3 o 4 centímetros en el sustrato.

  • ¿Está húmedo? Déjala tranquila, no necesita agua.
  • ¿Está seco? Entonces sí, es el momento de regar.

2. Echar poca cantidad (el miedo a pasarse)

A veces, por precaución, echamos solo un poco de agua superficial. ¿El resultado? La parte de arriba se moja, pero las raíces profundas (las que realmente buscan alimento) se quedan totalmente secas.

Para entender cómo regar bien, el agua debe llegar hasta el fondo. Si tu maceta tiene buen drenaje (como las nuestras 😉), el exceso saldrá y la planta se quedará con lo justo y necesario.

3. Ignorar el drenaje (o usar macetas estancas)

Este es el fallo más grave. Una planta en una maceta sin agujeros está sentenciada. Si el agua se estanca abajo, las raíces se pudren rápidamente por falta de oxígeno.

Aquí es donde nuestras macetas impresas en 3D juegan con ventaja. No solo son decorativas y ligeras; las diseñamos pensando en la salud de la planta. Gracias a los materiales sostenibles (PLA) y a nuestro diseño de drenaje, el agua fluye y las raíces se airean correctamente. ¡Se acabaron los encharcamientos!

4. Regar cuando la tierra repele el agua

¿Te ha pasado que riegas y el agua corre rapidísimo hacia los bordes, se escapa por abajo y la tierra sigue seca? Esto ocurre cuando el sustrato se ha secado tanto que se vuelve impermeable.

Si te pasa esto, echar agua por arriba no sirve de nada. La solución: Aquí es donde debes usar el riego por inmersión. Coge un recipiente con agua, mete tu maceta dentro (hasta cubrir la mitad del tiesto) y déjala ahí unos 15-20 minutos. Así obligas a la tierra a hidratarse poco a poco desde abajo. Es la mejor forma de recuperar sustratos muy secos.

5. Mojar las hojas innecesariamente

Salvo que sean plantas tropicales que necesiten humedad ambiental, a la mayoría no les beneficia que las mojes enteras. El agua en las hojas sumada al sol directo puede provocar quemaduras (efecto lupa), y si hace frío, favorece la aparición de hongos.

Si tienes una planta muy frondosa y te cuesta llegar a la tierra sin mojarla, vuelve a optar por regar por inmersión. Al beber desde abajo, mantienes la parte aérea seca y sana, y las raíces hidratadas.

Resumen rápido

Regar requiere observación, no rutina.

  1. Comprueba la humedad de la tierra antes de actuar.
  2. Asegúrate de usar macetas con buen drenaje (echa un ojo a nuestros diseños si necesitas renovar).
  3. Si la tierra no absorbe el agua, usa la técnica de inmersión.

Y recuerda: es mucho más fácil recuperar una planta que ha pasado un poco de sed que una que se ha ahogado. Ante la duda… ¡espera a mañana! 😉